lunes, 29 de abril de 2013

Cuestión de actitud

      
          Hasta ahora, he intentando poner un grano de arena en la maltrecha relación entre los RRHH y la administración, algunos consideran que mi visión es un poco arriesgada, en el sentido de que la administración es un ente con vida propia y que arrastra un gran sobrepeso, que la hace lenta y difícil de mover.
Pienso que lo que estoy intentando es poner el grano de arena para que la inmensa montaña, que seria la administración, empiece a moverse en el sentido de una modernización clara y eficaz.
No pretendo dar clases de teoría, ni pretendo imponer mis ideas, cada día tengo mas claro que lo que se ha de hacer, lo tenemos que hacer entre todos, en convencernos que esto solo se puede realizar si todos estamos mirando hacia una misma misión.
Desde el principio, he intentado dejar claro que para una buena gestión del servicio público, es necesario tener muy claros los valores de la misma, saber hacia donde deben dirigirse sus esfuerzos y entender que estas premisas han de mantenerse en el tiempo.
¿Para que nos sirve una administración en la que cada legislatura se cambian los intereses, no es más fácil llegar a un consenso, en que dejemos a un lado los intereses partidistas y nos sentemos a identificar los intereses de los ciudadanos?
Yo, en mi pobre visión, entiendo que por encima de la administración están los ciudadanos a los que servimos, pienso que hemos de orientar nuestros esfuerzos en crear una administración que gire hacia el ciudadano.
¿Por que no fijarnos en las empresas privadas?, pero con las características de la empresa publica, se sabe que las garantías y que el alcance de la empresa publica, siempre deficitaria -cuando hablamos de temas económicos-, pero a la vez siempre con superávit -cuando hablamos del alcance de las medidas dirigidas hacia el ciudadano-, nuestro futuro pasa por prestar un servicio cada vez mas eficiente y cercano al ciudadano,  viendo al mismo como nuestro verdadero cliente.
Entiendo que todo esto que planteo es como diría la MadreTeresade Calcuta "A veces creemos que lo que hemos logrado es sólo una gota en el océano, pero sin ella el océano estaría incompleto" 
Este sentimiento es el que me mueve, creo sinceramente que es posible dar un giro, empezar ha hacer las cosas bien, no quiero decir que ahora se estén haciendo mal, hay muchos sectores y muchos trabajadores que tiene claro que su misión es servir, hacer su trabajo lo mejor posible, dentro de sus posibilidades, para que todo funcione a la perfección.
Lo que si pienso, es que estamos desprotegidos, las medidas que intentamos poner en marcha no encuentran el respaldo necesario para que funcionen, solo algunas se pueden poner en marcha, y sus resultados suelen ser brillantes, si la política de RRHH que se siguiera fuera la premiar la excelencia, nos iría mucho mejor.
Talentos que se nacen y se gestionan en la empresa publica no pasarían a la empresa privada, no solo el dinero mueve a las personas, muchos gestores de recursos humanos se pasan a la empresa privada, donde pueden ejercer sus políticas de una forma adecuada, donde no se les impone, cada cuatro años, una forma de ver la gestión de los recursos humanos que tienen a su cargo.
El gran recurso de la administración es el talento que tiene y a la vez es su gran fracaso, ya que nos es capaz de gestionarla de forma eficaz, no se permiten a los gestores de RRHH, no ocurre en todas las administraciones, llevar políticas orientadas a la gestión de las competencias de los trabajadores, esto origina que el talento que existe no pueda desarrollarse dentro de la gestión diaria de la administración.
Una buena gestión de los recursos humanos llevaría a una gestión eficiente de la administración.
Una buena estrategia, una buena misión y una visión clara es el futuro de la administración.


Todo es cuestión de actitud.