lunes, 23 de septiembre de 2013

¿Con que trabajadores te gustaría contar? o ¿En que empresa te gustaría trabajar?


Responder a esta pregunta no es tan sencillo como parece.
Muchas veces nos dejamos llevar por las primeras impresiones que tenemos de la empresa, la seguridad que nos da, el aspecto de la misma, la influencia, los colaboradores de la empresa, etc.., pero pararnos a pensar de una forma seria que es lo que más nos interesa para trabajar, pocas veces lo hacemos.
En el caso de la Administración, los trabajadores que atrae vienen influenciados, de una manera u otra, por la “seguridad” que puede suministrar la mima. Este capítulo, que los RRHH de la administración, ha de ser abordado de una forma seria y profesional, ¿como atraer valores a nuestra empresa?, las aportaciones que los trabajadores pueden hacer a nuestra empresa, cuando ocupan un puesto -muy importante-, ya que una buena elección del trabajador para un puesto en concreto implica una gestión optima del mismo, ya que el trabajador contribuirá, en la medida de sus posibilidades, a implementar dicho puesto.
Encontrar a los mejores compañeros, dentro de la administración, casi siempre es cuestión de suerte. Por desgracia, en la actualidad, los perfiles de los puestos de trabajo se encuentran en un estado de letargo y se asignan puestos a trabajadores que no reúnen las condiciones optimas para el mismo o premiándose solo la productividad de forma pura y dura (tanto produces tanto vales), en esta vorágine de medidas, recortes e incertidumbre, está creando un ambiente en el que prima la supervivencia y a los comportamientos individualistas.
Podemos caer en perder de vista la imagen que queremos dar a nuestros clientes/publico/ciudadanos, los valores que como empresa y durante mucho tiempo hemos inculcado tanto a los trabajadores como a nuestros clientes y por supuesto lo que nuestra empresa puede aportar a la sociedad. Esa idea de ser una empresa cercana, que vincula su trato hacia el público, donde los valores más importantes no son solo los beneficios sino la fidelidad de sus clientes y la imagen que de ella tienen los mismo y por lo tanto actuar para mantenerlos con un trato cercado y familiar, donde lo primero es el ciudadano.
Es importante, atraer a nuestra empresa (dentro de la medida que podamos) trabajadores que den valor, donde las relaciones se basen en la comunicación, la confianza, el interés de consecución de objetivos como empresa y no como individuo, donde la visón de empresa y la misión de la misma sea llevada desde el trabajo en equipo, la coordinación de las estructuras y la confianza mutua.
Todo esto requiere entrenamiento y por supuesto que la dirección contribuya a mejorar el ambiente, la claridad, la transparencia y la objetividad a la hora de tomar decisiones, será la mejor la participación de todos en el futuro de la empresa que conllevara el buen funcionamiento y la consecución de la buena imagen de la misma, manteniendo un ambiente de trabajo optimo.
Este cambio de actitud, que era incipiente antes de este tiempo de crisis, ha de partir no solo desde una persona, sino que ha de ser alimentado y fomentado con actitudes positivas, desarrollar políticas de comunicación, fomentar la participación de los trabajadores, la conciliación de la vida laboral con la familiar, etc.., crea fidelidad a la misma.
No nos olvidemos que la empresa en la que trabajamos forma parte de nuestra vida diaria, y que estar en un buen ambiente de trabajo favorece no solo a la empresa sino a nuestra propia vida privada.
Os dejo este pequeño vídeo donde podemos ver:
Competencia, Calidad, Trabajo en equipo, Liderazgo, Servicio, Creatividad, actitud 3-3.
Todo ello lo encontramos donde menos lo esperas, solo hay que saber escuchar y ver.